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26/06/2009 / Barcelona

Fallece Andrés Cascioli, dibujante argentino que se enfrentó a la dictadura militar desde el humor

El dibujante, editor y artista plástico argentino Andrés Cascioli ha muerto el jueves 25 de junio a los 72 años víctima de un cáncer. Su delicado estado de salud ya le impidió, en noviembre de 2007, participar en las I Jornadas sobre el Humor Iberoamericano organizadas por Casa Amèrica Catalunya. Cascioli, todo un referente en el ámbito del humor gráfico, obtuvo el más amplio reconocimiento tanto por parte de sus compañeros de profesión como de los numerosísimos lectores que le acompañaron en cada uno de sus proyectos. Deja un legado enorme. Fundó “Humor Registrado” en 1978, revista que se convirtió en un signo de la libertad de expresión y de compromiso con la democracia y los derechos humanos.

Andrés Cascioli (Avellaneda, Argentina, 1936) se inició en el diseño publicitario y el dibujo de historietas. En 1972 fundó, con Oskar Blotta, la revista “Satiricón” y en 1978 “Humor Registrado”, publicación emblemática y punto de referencia para todos aquellos que combatieron la dictadura argentina desde la creatividad y la inteligencia, armas indispensables para –usando palabras del propio Cascioli– «gambetar a la censura». En sus páginas hubo espacio para expresiones artísticas y periodísticas que otros medios prefirieron ignorar. En 1982, la publicación fue considerada en Italia como la mejor revista satírica del mundo, y la Asociación de Dibujantes de la Argentina distinguió a Andrés Cascioli como caricaturista del año. Dibujantes gráficos como el irrepetible Roberto Fontanarrosa consiguieron publicar en esta revista trabajos que habían sido rechazados por otras publicaciones y medios de comunicación. También impulsó, en 1984 y a través de Ediciones de la Urraca, “Fierro”, revista integral de historietas que se caracterizó por su condición de producto experimental. Premiada en Barcelona y considerada dos veces como la mejor revista de historietas del mundo, combinó lo clásico y lo  moderno y siempre estuvo comprometida con el talento y la expansión creativa de sus colaboradores.  En 1996 creó para el Grupo de Revistas del rotativo argentino “La Nación”, “La Nación de los Chicos”, y dos años después armó el proyecto y el equipo para la edición argentina de “RollingStone”. En 2001 fundó y dirigió la revista “El Cacerolazo”. En 2005 editó “La revista Humor y la dictadura”, volumen que presenta las mejores páginas de la citada publicación legendaria, y en 2006, “30 años de Humor Político”, libro que recopila su obra política entre los años 1976-2006.